Introducción a la Técnicapdf wordpad Lo que NO es Vipassana:
Lo que SÍ es Vipassana:
La meditación Vipassana tiene como objetivo alcanzar las metas espirituales más elevadas de la liberación total y el pleno despertar. Su propósito no es simplemente curar las enfermedades físicas. No obstante, como consecuencia de la purificación mental, desaparecen muchas de las enfermedades psicosomáticas. De hecho, la Vipassana elimina las tres causas de toda infelicidad: deseo, aversión e ignorancia. Mediante la práctica continuada, la meditación elimina las tensiones que se van desarrollando en la vida cotidiana deshaciendo los nudos que ha ido atando nuestra vieja costumbre de reaccionar de forma desmedida a las situaciones agradables o desagradables. Mediante la práctica continua
de la meditación, se eliminan las tensiones que se van
desarrollando en la vida cotidiana, deshaciendo los nudos que se han
ido formando por nuestro viejo hábito de reaccionar de forma
desequilibrada a las situaciones agradables o desagradables.
El proceso introspectivo de la auto-purificación ciertamente no
es fácil y los estudiantes deben trabajar muy duro. Con su
propio esfuerzo, los estudiantes consiguen sus propios resultados;
nadie más puede hacerlo por ellos. Por lo tanto, la
meditación sólo será útil para aquellos que
deseen trabajar con seriedad y seguir las reglas de disciplina que se
han trazado para el beneficio y la protección de los meditadores
y que son una parte integral de la práctica meditativa. Diez días son un periodo muy corto para penetrar en los niveles más profundos del subconsciente y aprender a erradicar los complejos que subyacen allí. El secreto del éxito de ésta técnica es la continuidad de la práctica en régimen de clausura. Las reglas y las normas se han establecido para facilitarlo y no para favorecer al maestro o a los organizadores del curso. Tampoco son expresiones negativas de una tradición, ortodoxia o fe ciega de alguna religión organizada, sino que están basadas en la experiencia práctica de miles de meditadores a través de los años y son a la vez científicas y racionales. Seguir las reglas crea un ambiente que facilita la meditación; romperlas contamina dicho ambiente. El estudiante debe permanecer hasta que el curso finalice totalmente y debe leer y sopesar cuidadosamente también las demás reglas. Solo deben solicitar admisión en un curso aquellos que consideren con toda honestidad que pueden seguir escrupulosamente la disciplina.
Ocasionalmente han acudido a los cursos de Vipassana personas
con desórdenes mentales graves con la expectativa, poco
realista, de que la técnica curará o aliviará sus
problemas mentales. Relaciones interpersonales inestables y un largo
historial de tratamientos pueden ser factores adicionales que
dificulten que tales personas puedan beneficiarse de un curso completo
de diez días o incluso que puedan siquiera terminarlo. Nuestra
capacidad como organización no profesional de voluntarios hace
imposible que cuidemos como es debido de dichas personas. Aunque la
meditación Vipassana es beneficiosa para la mayoría de la
gente, no es un substituto de un tratamiento médico o
psiquiátrico y por lo tanto, no la recomendamos para las
personas que tengan desórdenes psiquiátricos serios. La base de la práctica es Sila: conducta ética. Sila proporciona los cimientos para
el desarrollo de Samadhi:
concentración de la mente. La purificación de la mente se
consigue con Pañña:
la sabiduría de la visión cabal. Todos los que hacen un curso de Vipassana deben observar
rigurosamente los siguientes cinco preceptos durante todo el curso: Hay tres preceptos adicionales que han de seguir los
estudiantes antiguos (es decir, aquellos que han completado un curso
con S. N. Goenka o alguno de sus profesores asistentes):
Los estudiantes antiguos observarán el sexto precepto
tomando únicamente té (sin leche) o jugo de fruta a las
cinco de la tarde; los estudiantes nuevos pueden tomar leche y fruta.
El profesor puede eximir a algún estudiante antiguo de la
observancia de este precepto por razones de salud. El séptimo y
el octavo preceptos serán observados por todos los estudiantes. Los estudiantes deben estar dispuestos a acatar totalmente y
durante todo el curso la guía y las instrucciones del profesor,
lo que significa respetar las reglas de disciplina y meditar
exactamente como él indica, sin omitir ninguna parte de las
instrucciones ni añadirles nada. La aceptación ha de
estar basada en el discernimiento y en la comprensión, no en la
sumisión a ciegas, porque un estudiante sólo podrá
trabajar con diligencia y precisión si tiene confianza. Esta
confianza en el maestro y en la técnica es esencial para el
éxito de la meditación. Es absolutamente imprescindible que se suspenda durante todo el curso todo tipo de oración, culto o ceremonia religiosa: ayunos, quemar inciensos, rosarios, recitación de mantras, cánticos, danzas, etc. También hay que suspender la práctica de otras técnicas de meditación, terapias, prácticas espirituales, etc. Esto no significa que se les condene; se hace para darle a la técnica de Vipassana la oportunidad de desarrollarse en toda su pureza.
Los problemas o las preguntas relativas a la meditación deben ser planteados únicamente al profesor. Todos los días se reservará una hora –de doce a una de la tarde– para las entrevistas en privado. También se pueden plantear preguntas en público de nueve a nueve y media de la noche en la sala de meditación.
El Noble Silencio
Se mantiene una completa segregación de sexos durante
el curso. Las parejas, casadas o no, no deben ponerse en contacto de
ninguna manera durante todo el curso. Esto se extiende a los amigos,
miembros de la familia, etc. Es importante evitar cualquier tipo de contacto físico
durante todo el curso, ya sea con personas del mismo sexo o del sexo
opuesto. Aunque el yoga físico y otros ejercicios son
compatibles con la práctica de Vipassana, deben suspenderse
durante el curso porque no se dispone de las condiciones adecuadas de
aislamiento. Tampoco se permite correr. Los estudiantes pueden hacer
ejercicio durante los períodos de descanso caminando por las
zonas destinadas a ello para hombres y mujeres. Ninguno de estos objetos debe ser llevado al curso, pero si se
hace inadvertidamente, deben dejarse bajo el cuidado de los gerentes
durante toda la duración del curso. No está permitido llevar al curso drogas, alcohol o
cualquier tipo de intoxicante. Lo mismo se aplica a tranquilizantes,
píldoras para dormir o cualquier tipo de sedante. Quienes
estén tomando alguna medicación o droga bajo
prescripción médica deben hacérselo saber al
profesor. En bien de la salud y la comodidad de todos los estudiantes no
se permite el uso de tabaco durante el curso, ni fumado, ni mascado, ni
en polvo. Comida
No es posible satisfacer las preferencias de cada uno de los
meditadores por un tipo especial de comida; por ello, se les ruega que
se conformen con la comida sencilla vegetariana que se les sirve. Los
organizadores del curso se esfuerzan por preparar una comida sana,
equilibrada y adecuada para la meditación, fuera de cualquier
filosofía alimenticia concreta. Si algún estudiante debe
seguir una dieta prescrita por un médico por razones de salud,
debe informarlo en el momento de llenar su solicitud de asistencia al
curso. No se permite ayunar.
Las ropas han de ser sencillas, modestas y cómodas. No
se deben utilizar ropas ceñidas, transparentes, escotadas o
insinuantes (tales como shorts, minifaldas, mallas, ropa sin mangas y
tops). No se permite tomar el sol ni la desnudez parcial. Todo esto es
importante para evitar al máximo distraer a los demás. No está disponible el uso de lavadora ni secadora, por
lo que los estudiantes deben llevar ropa suficiente para todo el curso.
Es posible lavar piezas pequeñas a mano. El aseo personal y el
lavado de la ropa deben hacerse únicamente durante los
períodos de descanso y nunca en las horas de meditación. Los estudiantes deben permanecer dentro del recinto en el que
se lleva a cabo el curso hasta que éste concluya. Solo
podrán abandonarlo con el permiso expreso del profesor. No se
permite ninguna comunicación con el exterior hasta que el curso
acabe; esto incluye escribir cartas, llamadas telefónicas y
recibir visitas. Teléfonos celulares, buscapersonas y otros
equipos electrónicos deben ser depositados con los responsables
del curso hasta que finalice éste. En caso de emergencia, un
amigo o familiar puede ponerse en contacto con los gerentes del curso. No se permite tocar instrumentos musicales, radios, etc.
Tampoco debe llevarse al curso material de lectura ni de escritura. Los
estudiantes no deben distraerse tomando notas. Las restricciones sobre
lectura y escritura tienen por objeto subrayar la naturaleza
estrictamente práctica de esta meditación. No pueden usarse, salvo con permiso del profesor.
Según la tradición pura de Vipassana, los cursos se
financian exclusivamente por medio de donaciones que sólo son
aceptadas de aquellos que hayan completado al menos un curso de 10
días con S. N. Goenka o alguno de sus profesores asistentes.
Quien hace un curso por primera vez puede hacer una donación al
final del curso o después, en cualquier otro momento. De esta manera, los cursos son financiados por aquellos que han experimentado por si mismos los beneficios de la práctica. Al desear compartir estos beneficios con los demás, hacen una donación de acuerdo con sus posibilidades y su volición. Estas donaciones son la única fuente de la que se dispone para financiar los cursos de esta tradición en cualquier parte del mundo. No hay detrás de ellos ninguna fundación ni individuo adinerado financiándolos. Ni los profesores ni los organizadores reciben ningún pago material por sus servicios; de esta manera la difusión de la Vipassana se lleva a cabo con absoluta pureza de propósito, libre de cualquier interés comercial. La donación, sea grande o pequeña, debe ser hecha con la volición de ayudar a otros: “He podido hacer este curso gracias a la generosidad de estudiantes anteriores; ahora quiero dar algo para sufragar los gastos de un curso futuro para que también otras personas puedan beneficiarse de esta técnica”. Podemos resumir el espíritu que anima las normas y la
disciplina como sigue: Tengan mucho cuidado que sus actos no perturben a nadie. No
presten atención a las distracciones que otros causen. Es posible que algún estudiante no comprenda las razones
prácticas de alguna o de varias de las anteriores disposiciones.
En vez de permitir que se desarrollen dudas y negatividades, el
estudiante debe pedir inmediatamente al profesor que las aclare.
La única manera en que un estudiante puede captar plenamente la práctica y obtener beneficio de ella es trabajar disciplinadamente y con el máximo esfuerzo. Durante el curso se enfatiza la importancia del trabajo. Una regla de oro es meditar como si se estuviera solo, con la mente interiorizada, haciendo caso omiso de las molestias y distracciones que puedan surgir. Ojalá que toda esta información les ayude a
sacar el máximo provecho de su curso de meditación. Nos
sentimos felices de tener la oportunidad de servirles y les deseamos
paz y armonía como fruto de su experiencia en la Vipassana.
El horario ha sido establecido para mantener la continuidad de
la práctica. Se aconseja a los estudiantes ajustarse a él
tan estrictamente como sea posible para obtener los mejores
resultados. 04:00
am
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