Anécdotas de Varios Cursos en Prisiones


En el día 10 del curso de Enero en Tihar, llegó una orden de libertad para uno de los internos que estaba en el curso. Sus parientes habían llegado para llevarlo a casa. De acuerdo con las reglas de la prisión, un interno no puede quedarse encarcelado una vez que una orden de libertad se ha emitido. El joven hombre insistió que le permitieran quedarse hasta que finalizara el curso. Las autoridades de la prisión fueron insistentes en que el debía irse, pero él se rehusó. ¡Su familia estaba atónita! Finalmente, él convenció a sus parientes para que firmaran una declaración diciendo que no presentarían un juicio en contra de la prisión. Mientras los internos se sentaban para el discurso de la tarde, sus parientes estaban ocupados llenando varios documentos. Él obtuvo su deseo: le fue permitido quedarse durante la noche. Luego de participar en la sesión de cierre del curso durante la mañana siguiente, abandonó la prisión.

Un convicto llamado Baba Satyan Baiya está condenado a cadena perpetua en la Cárcel Central de Baroda en Gujarat por asesinar a 3 miembros hombres de una familia a plena luz del día en una ciudad densamente poblada. Después de asistir a un curso de Vipassana en la prisión, tuvo un cambio completo de corazón. Se humilló delante de las mujeres cuyos esposos había asesinado, y les rogó por su perdón. Más aún, tomó la responsabilidad de mantener a las familias que están sufriendo por su crimen. Las mujeres lo aceptaron como su hermano de por vida.

En el día final del curso de Noviembre en Tihar, un convicto se dirigió a una reunión de 2.000 personas, incluyendo miembros de la prensa. Él dijo que, durante su estadía en la prisión, había preparado meticulosamente planes escritos para asesinar al juez que erróneamente lo había condenado. En el día séptimo del curso de Vipassana, sin embargo, quemó los planes, porque ya no sentía ningún deseo de venganza.

Un hombre de 30 años cumplió condena de 7 años en la Cárcel Central de Baroda por robo en bancos. Había escapado una vez de la prisión. Había estado tramando la venganza de su padre, quién había sido asesinado por terroristas. Después de tomar un curso de Vipassana, dijo: "Es bueno que yo haya asistido a este curso. De otra manera, no habría descansado hasta obtener mi venganza. Ahora me siento puro, saludable y libre de pensamientos criminales." Cuando fue liberado en 1992, fue a uno de los centros establecidos de meditación Vipassana en India para tomar otro curso antes de retornar a su hogar en Punjab.